Mujeres que se Ríen Solas con Ensaladas

Translation by María. María is active with Ochodoscuatro Ediciones, a non-profit anti-speciesist book house that is noted for translating Carol Adams’ The Sexual Politics of Meat into Spanish. You can view the original English version of the essay below by clicking here.

Por Corey Lee Wrenn

Lo has visto cientos de veces. Ya sabes, la mujer de ojos brillantes que se está comiendo una ensalada. La cabeza inclinada hacia atrás en gesto de júbilo histérico, aparece completamente superada por la gloriosa mezcla de vegetales que adornan su plato. El folleto promocional de tu cooperativa local de alimentos naturales incluye esta escena. La página web de tu cadena de supermercados las utiliza. Así como los carteles de las paredes de su centro de salud. Montones de organizaciones veganas las utilizan. Diablos, apuesto que, si recuerdo bien, yo misma he utilizado una para ilustrar una publicación en este blog al menos una vez.

Fotos de archivo de mujeres… sentadas solas… con una ensalada tan condenadamente hilarante, que no pueden evitar estallar en risas y deleite.

Hace poco, lo absurdo de estas imágenes ha atraído la atención en Internet, resultando en imitaciones: una página Tumblr, e incluso una obra de teatro.

Comer ensalada no es especialmente divertido. Rara vez induce al éxtasis. Por lo general, resulta más bien una experiencia difícil, que consiste en empujar desordenadamente hojas de lechuga en tu boca. A menudo no es satisfactorio: demasiado aliño, o no suficiente. En realidad, puede que estés pensando si se te ha quedado un trocito de lechuga entre los dientes, y eso te impide sonreír de oreja a oreja entre bocado y bocado. Comer ensalada es, habitualmente, una actividad ordinaria y aburrida.

Cuando tu ensalada no para de contarte chistes.

Pero comer ensalada es una actividad femenina, y como tal, la tarea debe ser realizada para contar una historia particular, que tiene una función cuando lo observamos y documentamos.

La teoría feminista vegana nos dice que los alimentos (aquello que comemos y cómo lo comemos) está firmemente arraigado en las normas de género. El consumo de verduras (siendo la ensalada el tópico omnipresente) es un comportamiento altamente feminizado. Los códigos de género también se manifiestan en la habitual hiper-emotividad de las mujeres en publicidad. Es decir; las mujeres son a menudo retratadas teniendo respuestas emocionales inapropiadamente extremas. La representación de este tipo se suma a la comprensión cultural de la feminidad como infantil, irracional e inmadura. En este caso, incluso un poco alocada. Estas imágenes refuerzan la condición de subordinación de las mujeres. Unir mujeres hiper-emotivas con alimentos hiper-feminizados construyen una perfecta iconografía sexista.

Hombre a punto de tomar un poco de ensalada, sonríe suavemente a la cámara.

Por supuesto, ya me han hecho el inevitable comentario “¡pero los hombres también!”. Es cierto, a veces también se muestra a hombres estando un poquito demasiado emocionados al comer ensalada. Pero, seamos sinceros; ellos aparecen con mucha menos frecuencia representados carcajeándose, con su cabeza echada hacia atrás, en ropa interior, o embarazados. La frivolidad del consumo de ensaladas es, en gran medida, un asunto femenino.

Mujer acostada en la cama con ropa interior blanca comiéndose una ensalada.

Cuando los hombres sean representados en el escenario improbable de comerse una ensalada recostados en una cama llevando un tanga blanco, entonces, hablemos.

 


Corey Lee WrennMs. Wrenn is the founder of Vegan Feminist Network and also operates The Academic Abolitionist Vegan. She is a Lecturer of Sociology with Monmouth University, a part-time Instructor of Sociology and Ph.D. candidate with Colorado State University, council member with the Animals & Society Section of the American Sociological Association, and an advisory board member with the International Network for Social Studies on Vegetarianism and Veganism with the University of Vienna. She was awarded the 2016 Exemplary Diversity Scholar by the University of Michigan’s National Center for Institutional Diversity. She is the author of A Rational Approach to Animal Rights: Extensions in Abolitionist Theory (2015, Palgrave Macmillan).